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Amigo lector
desconocido. |
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Amor juvenil... pasión otoñal Hoy, !que importa la fecha......! de regreso a casa, y alejándome de un sueño, empiezo a escribir ésta historia. Cuando mis pies no tocan el suelo, cuando más cerca estoy del cielo, en las nubes, donde viví por unos días, aunque esos días vinieran para cambiar mi vida abruptamente. De un solo golpe. De un solo manotazo. Recurro a la ayuda de recuerdos juveniles, porque no se de que manera escribir una historia como la nuestra, después de todo lo que nos ha ocurrido. Después de que el destino nos enfrentó nuevamente para volvernos a separar. Porque la impotencia es tan grande, la desesperanza y el dolor son tan profundo, y la desolación tan cruel, que ninguna palabra, ningún texto, ninguna explicación, servirá por los momentos para aliviarme. Porque estoy tan acontecido que tengo que agarrarme el corazón. La iré escribiendo según vengan a mi mente los detalles, los recuerdos, sin buscar hilar fino para no quitarle autenticidad a lo que relate. Pero aún así, quiero ir más allá, mostrando el lado intimo y humano de un acontecimiento cuyas consecuencias reales tal vez no podamos medir sino a muy largo plazo. Esperanza y voluntad son dos razones para ser optimistas. La vida ha mostrado fehacientemente hasta donde pueden llegar dos corazones, cuando el uno alienta al otro en la búsqueda de sus fines. Pero también insiste en recordarnos el valor de la cordura y la sensatez... Un escalofrío, un dolor de utopía no realizada, me quiebra el alma cuando recuerdo la voz de la mujer soñada. La que se gasta el aire que respiro, y consume mi sueño de dormir. El tiempo en que han pasado estos eventos ha sido jugado por nuestro destino, nos ha cambiado la mentalidad, No olvidaremos las lecciones que podamos aprender de todo esto, que tal vez en algún momento sabremos interpretar las señales del corazón y de nuestra mente. Por eso éste testimonio, porque a veces la memoria puede ser, literalmente, la diferencia entre superar nuestros errores y locuras o repetirlos nuevamente. Pero es igual. Sin la intención de juzgar lo que ocurrió, bueno o malo, permitido o prohibido, en ese momento fue nuestro destino. Y aprobamos una asignatura que teníamos pendiente hace más de 35 años. La desmesura de algunas cosas concretas nos acerca a entidades etéreas, en las cuales hasta hace poco no creíamos: un dolor muy intenso nos hace añorar los días pasados en que todo estaba dormido en el recuerdo, pero unos pasos más en nuestra carrera por la vida, un vagar sin rumbo en la oscuridad casi absoluta de nuestros recuerdos, y de pronto, despertando el pasado, apareciste tu, , la muchacha de mis ilusiones juveniles y ahora la mujer de mis desvelos. La noche de nuestro encuentro al saber que te iba a ver después de tantos años, un nudo encogía mi pecho, transpiraban y temblaban mis manos al igual que me ocurrió en nuestra primera cita de juventud. Nos miramos sin vernos, solo nuestras almas se sintieron. Nos abrazamos fuertemente diciéndonos palabras joviales, y me abandoné a mis sueños perdidos, a la ternura de tu piel contra mi mejilla. Me gustó encontrar sobre tu rostro armoniosamente fundidos, los rasgos disímiles de tu juventud y tu madurez. !Que bella estabas! Lo que ocurrió entre ese día y el ultimo que vivimos juntos, solo tu y yo lo sabemos, y ese será nuestro secreto. Recuerdo aquella última noche... sentados uno junto al otro en la cubierta de ese barco, oyendo la canción que hicimos nuestra, con el techo de las estrellas y el aroma de jazmines en tu piel, rozados por el olor a mediterráneo, nuestras manos se tocaban y te abrí mi corazón con todas sus dudas y verdades; por un instante el tiempo se había detenido. Y ese renacimiento del pasado y esa permanencia me daban una impresión de eternidad. La tierra y el mar me parecían recientes como en las primeras edades y ese instante bastaba. Yo estaba allí junto a ti, miraba nuestros cuerpos bañados de luna, sin razón, solo por el placer de mirarlo. Ese desinterés tenía un encanto punzante. Y tú que siempre fuiste tan alegre, no te imaginas cuanto me entristecía verte tan desolada. Sonreíste débilmente, te aproximaste a mi, pasaste un brazo alrededor de mis hombros, y lloraste suavemente. Calida voluptuosidad de las lágrimas resbalando sobre tus mejillas. ! Que descanso ! Es tan agotador detestar a alguien que se ha amado y tal vez aún se ama... Ese instante tenía la tristeza de un recuerdo y la alegría de un presente. ¿Teníamos 20 años o mil? Nuestro pelo y nuestra piel mostraban la verdad, pero la sonrisa de tu boca y de tus ojos ha conservado su luz. Mi mirada no conoce de edad, eras mi juventud robada, delante de mí nuevamente. Tu imagen juvenil concuerda con tu rostro de hoy. Una larga vida, con risas, lagrimas, cóleras, abrazos, confesiones, silencios, impulsos, y a veces parece que el tiempo no hubiera pasado. Pero si pasa, y muy rápido, nuevamente te marchabas de mi ¿Será necesario que vuelva a aprender a vivir con el recuerdo?, ¿Desaparecerías otra vez? ¿Y entonces? ¿Podría o no, volver a vivir solo con el recuerdo de ti? ¿Volvería a asaltarme la angustia de no volverte a ver más? A lo lejos se empezaban a dibujar los horrores de los adioses; la soledad en un mundo extraño que ya no comprendemos y que continuará su curso sin nosotros. ¿Volveré a alzar mi vista hacia el futuro, o la bajaré hacia el pasado? ¿O aprenderé a percibirlo sin dolor? Estuvimos juntos en esto y era nuestra única posibilidad. Nos ayudaremos a olvidar ésta aventura a la cual no regresaremos. ¿Eso nos la volverá tolerable? No se. Esperemos. No tenemos elección. Después, mientras proseguimos nuestros caminos, miramos hacia atrás dejando caer unas lagrimas y unas palabras mudas, quizá para despedirnos sin querer hacerlo. Ese largo adiós durará hasta que tengamos capacidad para recordar. El porvenir todavía se extiende hasta el infinito. Solo deseo que encuentres de nuevo la felicidad.
Este escrito quedará como está, Quizás algún día con el paso del tiempo podré continuar....... |
La historia de los mil y un titulo
A 35000 pies en los cielos, empiezo a escribir
Arriba el telón…La historia comienza
Una larga espera
Amistades peligrosas…pero no tanto
De la A a la Z
Una vida de broma
Luna de Mijas
Domingo de sol y amor
Sudor de verano y pasión
La comedia de la vida
Una salida a la vida
Ultima llamada
Dos tontos muy tontos
Vidas encontradas
Después de la tormenta
Espejos de Luna
La chispa de tus ojos
Al otro lado de la cama
Prohibido amar en otoño
Deja que el tiempo te ayude
Está pasando…Lo estás viendo
A estas alturas no me callo nada
El riesgo de por si, implica éxito
Como locos adolescentes
Demasiado bello para disfrutarlo solo una vez
Rozando lo perverso
Horas extras
Situaciones embarazosas
Con las manos en la masa
Avalancha de pasiones
Mira por donde…La razón explota
El poder y la debilidad
A ritmo de pasión
Imagina mi imaginación
Al calor del verano
Hola y adiós
Asignatura pendiente
Una brisa refresca mi alma
Juventud robada
Asesino de ilusiones ( religión y fanatismo )
La fuerza del destino
La razón de un encuentro
Dos vidas engranadas
Esperanza viva
Bajo la sombra del deseo
Del sueño a la realidad
Amor juvenil…pasión otoñal
Dos vidas encontradas
Lo que la vida te quita, el destino lo devuelve
Se acercaron para no encontrarse
Vidas separadas corazones unidos
El recuerdo de lo olvidado
Volver a la realidad
Sabor a Mediterráneo
Volver a los 20
Nos cayó del cielo
Cosas que pasan una vez en la vida
He aprendido que la vida es la vida, y tengo derecho a disfrutarla
Fusión de almas
Luna entre mástiles
Culpable sin culpa
Primavera en otoño
Una vida…Dos amores
Renacer de pasiones
Perdón por no sentirme culpable
Saldo cero
Nada me debes, nada te debo
La ruta del destino
La jugada de la vida
Vidas cruzadas...........